martes, 10 de abril de 2018

eucaristía e invitación

Buen día

comparto las lecturas de la eucaristía para prepararla cada niño sabe que le corresponde.
Para la ofrenda, ofreceremos un mercado, para ello invitamos a quienes puedan ayudarnos con un producto no perecedero.


Monición de entrada:
Señor Jesús, estamos hoy reunidos ante tu altar, para darte gracias por las bendiciones recibidas, alabarte y glorificarte, Señor, te ofrecemos esta eucaristía por la vida de todos los presentes, permítenos en este tiempo pascual reconocerte en los demás. Alegres en tu resurrección iniciemos  nuestra eucaristía.
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (5,17-26):

EN aquellos días, el sumo sacerdote y todos los suyos, que integran la secta de los saduceos, en un arrebato de celo, prendieron a los apóstoles y los metieron en la cárcel pública. Pero, por la noche, el ángel del Señor les abrió las puertas de la cárcel y los sacó fuera, diciéndoles:
«Marchaos y, cuando lleguéis al templo, explicad al pueblo todas estas palabras de vida».
Entonces ellos, al oírlo, entraron en el templo al amanecer y se pusieron a enseñar. Llegó entre tanto el sumo sacerdote con todos los suyos, convocaron el Sanedrín y el pleno de los ancianos de los hijos de Israel, y mandaron a la prisión para que los trajesen. Fueron los guardias, no los encontraron en la cárcel, y volvieron a informar, diciendo:
«Hemos encontrado la prisión cerrada con toda seguridad, y a los centinelas en pie a las puertas; pero, al abrir, no encontramos a nadie dentro».
Al oír estas palabras, ni el jefe de la guardia del templo ni los sumos sacerdotes atinaban a explicarse qué había pasado. Uno se presentó, avisando:
«Mirad, los hombres que metisteis en la cárcel están en el templo, enseñando al pueblo».
Entonces el jefe salió con los guardias y se los trajo, sin emplear la fuerza, por miedo a que el pueblo los apedrease.

Palabra de Dios
Salmo
Sal 33,2-3.4-5.6-7.8-9

R/.
 Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

Bendigo al Señor en todo momento,
su alabanza está siempre en mi boca;
mi alma se gloría en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,
ensalcemos juntos su nombre.
Yo consulté al Señor, y me respondió,
me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,
vuestro rostro no se avergonzará.
El afligido invocó al Señor,
él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa en torno a sus fieles
y los protege.
Gustad y ved qué bueno es el Señor,
dichoso el que se acoge a él. R/.
Peticiones
Por el papa Francisco, los obispos y los sacerdotes, para que sean luz para toda la Iglesia. Roguemos al Señor.

 Por los pobres y, en especial, por todos los niños que pasan hambre. Roguemos al Señor.

 Por todos los niños que no tienen escuela o no pueden asistir a ella, para que el Señor les ayude a tenerla. Roguemos al Señor.

Para que comprendamos lo que significa el amor cristiano y a través de nuestras buenas acciones lo pongamos en práctica. Roguemos al Señor.


Por nuestros padres, para que sigan siendo para nosotros verdaderos educadores en la fe. Roguemos al Señor.

Ofrenda:
Señor te ofrecemos esta cesta de alimentos en acción de gracias por tu amor y misericordia, permite que con ellos podamos alimentar a quienes más lo necesitan y seamos fieles de tu amor.
Monición salida
Señor Jesús, te damos gracias por esta eucaristía. Gracias por acompañarnos en el sacramento de la comunión y permítenos expresar a lo demás tu amor. Amén.
Por otro lado, hago extensa la siguiente invitación...







Bendiciones